martes, 24 de julio de 2012

Si no hay para pan, pasteles

Hace unos días que me he trasladado, temporalmente, de municipio durante este mes de julio. No obstante, sigo por diversos medios, virtuales y en papel, los avatares que se suceden en mi municipio.
Y en ese orden de cosas, en la sobremesa del domingo pasado, después de comer una espléndida paella, plato obligatorio en las comidas familiares de verano, surgieron varios temas ripenses candentes  entre los asistentes, que en su mayoría, residimos en Rivas.
La verdad es que no corren buenos tiempos para esta ciudad, otrora emblema de todo lo "in". De un tiempo a esta parte las cañas se les están volviendo lanzas, aunque, y así era la opinión general, la falta de previsión del gobierno municipal ha sido palmaria, por no ver venir, o quizá por verlo, pero no reconocerlo, el problema económico que ahora les estrangula.
- Claro, cuando se tienen las arcas llenas, se gobierna de maravilla. Pero ahora..... -comentaban varios.
- Ese no es el problema, es mucho más grave la insistencia en mantenerla y no enmendarla y además ocultar la realidad. Acabo de leer un artículo en el que el portavoz de IU sigue diciendo que no ha habido recorte en el transporte, sino que lo que se ha hecho es una red más sostenible- apunta uno de los contertulios- Y el alcalde se permite el lujo, con la que está cayendo en su consistorio, de hablar de rebeldía y del problema de los mineros.
-  Para mi, lo peor-remata una tercera- es la insistencia en mantener una línea de gestión que es absolutamente nefasta, como si siguieramos ingresando lo mismo que hace cuatro años: contratar una empresa privada que gestione la EMV, por 1.500.000 €; invertir 800.000 € en el proyecto de una nueva ciudad deportiva, que va a costar 25 millones; siguen gastándose todos los meses casi 300.000 € en la revista municipal, principal órgano de propaganda del gobierno municipal, cuando hay, incluso, un acuerdo de Pleno, en contra. Mientras los trabajadores con los salarios al 70%, las Fiestas suspendidas, y las actividades y servicios municipales bajando a mínimos.
Mientras escuchaba, no podía remediar recordar las batallas dialécticas que protagonizamos en la última campaña electoral, hace un año, en las que los votantes del actual partido en el gobierno, IU, me aseguraban que aquello que anunciábamos desde el partido socialista de Rivas, la cuasi inmediata entrada en una grave crisis económica municipal sino se cambiaba la forma de gasto y se conseguían nuevas fuentes de ingreso, no era más que el fruto de una campaña sucia y torticera. La realidad nos ha dado la razón. Es hora que la ciudadanía sepa que, no habiendo para pan, es una absoluta irresponsabilidad seguir prometiendo pasteles.

martes, 10 de julio de 2012

Agua-Fiestas

Las noticias corren que vuelan gracias a las redes sociales. Esta mañana leía en Facebook que el gobierno municipal ha suprimido las fiestas de septiembre en Rivas, con el  objetivo de ahorrar costes, y ya esta tarde se comentaba en la cola de una conocida tienda en donde, sucumbiendo a la tentación de las rebajas, esperaba para pagar un vestido que había encontrado y que me queda precioso de la muerte- todo sea dicho. La fila era considerable, ya que en el afán de ahorrar sueldos, normalmente estos comercios adolecen de plantilla. Una que es bastante curiosa ha pegado la oreja para seguir la conversación que mantenían dos vecinas de una edad mediana.
- O sea- decía una de ellas- que ya sólo vamos a tener las Fiestas de San Isidro, y en el pueblo.
- No solo en el pueblo- contestó la otra- porque este año ha sido un trajín de subir y bajar del recinto ferial al casco.
- Esa es otra, que se gastan un pastón en el recinto ferial, creo que 50 millones de euros, para ahora reducir su uso- apostillo la contertulia mientras sostenía a duras penas varias prendas de ropa y unos zapatos- y no te pierdas la racha que lleva este ayuntamiento. Hace un mes aprueban unirse a la privatización del canal de Isabel II y el otro día solo le pagan el setenta por ciento del salario a los trabajadores municipales.Y dicen que unificar las fiestas es  para ahorrar doscientos mil euros. Pues que los ahorren de la revista municipal que no sirve nada más que para hacer propaganda.
En ese momento, una señora que iba delante de las dos vecinas, se unió a la conversación con un indignado:
- ¡Y lo de los autobuses !
La exclamación quedó flotando en el aire ante el requerimiento de las cajeras para que nos dispusiéramos a abonar la compra.
Al salir hacia el parking no pude por menos que pensar que entre unas cosas y otras a nuestro gobierno municipal se le está aguando la fiesta, no sé si de mayo o septiembre. Quizá porque no previó el chaparrón.