Tras meses de tiras y aflojas, declaraciones de unos y otros, acciones y reacciones, tenemos un nuevo alcalde en Rivas Vaciamadrid.
La aldea Gala, el bastión de IU, el modelo de ciudad sostenible y con los mejores servicios públicos lleva más de una año sumida en el estupor, viendo como las luchas fraticidas- así denominadas por los medios de comunicación- desgastaban a los que hasta ahora habían sido paradigmáticos políticos ripenses.Y todo esto ante el asombro de vecinos y vecinas que siempre habían visto a la coalición de izquierdas como un remanso de paz.
En 2011 IU consiguió la mayoría absoluta en el municipio, lo que la posibilitaba no tener que pactar con el que había sido su aliado en el gobierno durante más de veinte años, el PSOE. A pesar de que este detalle siempre es olvidado por medios de comunicación y por mucha de la ciudadanía, con él se llevaron a cabo la mayoría de las acciones urbanísticas y de servicios que han hecho de la ciudad de Rivas lo que es. Y todo ello con el dinero y la financión del mayor recurso: la construcción.
El pinchazo inmobiliario, la falta de una política económica que atrajera la implantación de empresas y muchos servicios públicos que sostener, han dejado sumido al consistorio en una sequía de recursos y ya se sabe que cuando el dinero sale por la puerta el amor sale por la ventana.
Ayer tomó posesión el nuevo alcalde, Pedro del Cura, en una ceremonia bastante deslucida, con un ambiente en el que se mascaba de todo menos cordialidad. Un nuevo alcalde al que le rodea el humo de algún que otro hecho no muy ético- tema de oposiciones, vivienda, etc- y que ensombrece ese mensaje de transparencia que quiere trasmitir.
En fin, que el nuevo regidor tiene por delante tiene un año difícil, muy difícil, porque ya la oposición no sólo está en otros partidos sino en el suyo propio. Y ya se sabe que no hay mejor cuña para romper que la de la propia madera.
Mis más sinceras felicitaciones, señor alcalde, aunque creo que la película no ha terminado...
La aldea Gala, el bastión de IU, el modelo de ciudad sostenible y con los mejores servicios públicos lleva más de una año sumida en el estupor, viendo como las luchas fraticidas- así denominadas por los medios de comunicación- desgastaban a los que hasta ahora habían sido paradigmáticos políticos ripenses.Y todo esto ante el asombro de vecinos y vecinas que siempre habían visto a la coalición de izquierdas como un remanso de paz.
En 2011 IU consiguió la mayoría absoluta en el municipio, lo que la posibilitaba no tener que pactar con el que había sido su aliado en el gobierno durante más de veinte años, el PSOE. A pesar de que este detalle siempre es olvidado por medios de comunicación y por mucha de la ciudadanía, con él se llevaron a cabo la mayoría de las acciones urbanísticas y de servicios que han hecho de la ciudad de Rivas lo que es. Y todo ello con el dinero y la financión del mayor recurso: la construcción.
El pinchazo inmobiliario, la falta de una política económica que atrajera la implantación de empresas y muchos servicios públicos que sostener, han dejado sumido al consistorio en una sequía de recursos y ya se sabe que cuando el dinero sale por la puerta el amor sale por la ventana.
Ayer tomó posesión el nuevo alcalde, Pedro del Cura, en una ceremonia bastante deslucida, con un ambiente en el que se mascaba de todo menos cordialidad. Un nuevo alcalde al que le rodea el humo de algún que otro hecho no muy ético- tema de oposiciones, vivienda, etc- y que ensombrece ese mensaje de transparencia que quiere trasmitir.
En fin, que el nuevo regidor tiene por delante tiene un año difícil, muy difícil, porque ya la oposición no sólo está en otros partidos sino en el suyo propio. Y ya se sabe que no hay mejor cuña para romper que la de la propia madera.
Mis más sinceras felicitaciones, señor alcalde, aunque creo que la película no ha terminado...