jueves, 1 de marzo de 2018

QUEREMOS UN METRO, NO MEDIO

Esta mañana tenía cita en la delegación de tributaria de Arganda. Y digo tenía cita porque era previa: a las 10,10 de la mañana.

A las 9,10 minutos entro en la estación de Rivas urbanizaciones, temblándome las rodillas por no saber que panorama me voy a encontrar. Tratándose de ese tramo de la línea 9 nunca es bueno.
En el panel anunciador ni siquiera pone cuántos minutos va a tardar en llegar el convoy que he de coger.

A las 9,15 sigo esperando, y el agobio empieza a hacer presa en mí, no sabiendo qué hacer, además de dar paseos a lo largo del anden. En el panel el mismo mensaje.

9,20. Cambia por fin en anuncio que me abre un panorama de esperanza, pues dice que el próximo tren hará su entrada en la estación. Cinco minutos depués sigue diciendo lo mismo, pero ni asomo .

Por fin, a las 9,28 entra el metro. Intento relajarme. Pasamos las dos estaciones ripenses y seguimos hacia el municipio vecino. El vagón traquetea sobre los railes y de pronto se queda parado frente a la laguna del Campillo. Miro a una chica que esta sentada frente a mí y ambas ponemos cara de resignación mezclada con desesperación. Arranca el conductor...

Llego a Arganda del Rey a las 9,40, Llueve a cántaros. He de subir andando desde la estación a la calle Libertad, luchando contra el agua y el viento que pugna por llevarme el paraguas. Cruzo la puerta de la delegación tributaria casi una hora después de haber entrado en Rivas Urbanizaciones, jadeando, empapada, pero contenta. En coche hubiera tardado diez minutos.

¿Qué hemos hecho los ciudadanos de esta zona para no merecernos un metro digno, y no esto que no llega ni a medio metro? De la diferencia tarifaria...Hablamos en otro post.