Tener perro tiene muchas ventajas, entre ellas el que te obliga a dar paseítos diarios y el que te encuentras con los dueños de otros perros y charlas y comentas. Hoy el tema principal: las pintadas, que no siendo nuevo, sí es recurrente,
Como muchos sabéis, yo vivo en Covibar y es en ese barrio donde me muevo cuando estoy de asueto. Y no dejo de lamentar que en esos paseos diarios me encuentre con una parte de Rivas que no me gusta nada de nada, y que corresponde a la destrucción, sí, digo bien, destrucción del entorno urbano, sobre todo de las pintadas.
No sé que clase de ciudadanos son aquellos cuyo placer resulta ser embadurnar paredes, cristales de locales comerciales y bancos de los parques y plazas con pintura, de la que no se libran ni los municipales, que además carece de cualquier mérito artístico y estético. Es como una lacra.
Una y otra vez he podido contemplar como se gastaban buenos euros público en limpiar fachadas y mobiliario urbano para que, al poco tiempo, volviera a estar en las mismas condiciones o peores.
Es un auténtico atentado contra lo público que es de todos.
Recuerdo un Consejo Económico en el que tuve la oportunidad de denunciar esta forma de agresión a lo público a la concejala de turno, que era también del partido del gobierno actual, y que excusó ese comportamiento diciendo que era una forma de expresión.... ¡Vaya! yo lo veo más como una forma de vandalismo.
No estaría de más que desde las concejalías pertinentes, que supongo son Educación y Juventud, hicieran una campaña, como esas que hacen tan bien elaboradas para fomentar la vivienda en compra o el Me gusta Rivas, para que se respete lo que es de todos, lo que es de los vecinos y vecinas y que con nuestros impuestos mantenemos.
Hay cosas de Rivas que, lo siento, no me gustan, porque amo Rivas. Y cuando voy con mi perro y veo esa suciedad en las paredes, en las entradas de los garajes, en los escaparates, Rivas me duele.
Las paredes limpias, los bancos limpios y los escaparates limpios, además de estéticos, son también elementos imprescindibles de una ciudad que se siente orgullosa de serlo.
Como muchos sabéis, yo vivo en Covibar y es en ese barrio donde me muevo cuando estoy de asueto. Y no dejo de lamentar que en esos paseos diarios me encuentre con una parte de Rivas que no me gusta nada de nada, y que corresponde a la destrucción, sí, digo bien, destrucción del entorno urbano, sobre todo de las pintadas.No sé que clase de ciudadanos son aquellos cuyo placer resulta ser embadurnar paredes, cristales de locales comerciales y bancos de los parques y plazas con pintura, de la que no se libran ni los municipales, que además carece de cualquier mérito artístico y estético. Es como una lacra.
Una y otra vez he podido contemplar como se gastaban buenos euros público en limpiar fachadas y mobiliario urbano para que, al poco tiempo, volviera a estar en las mismas condiciones o peores.
Es un auténtico atentado contra lo público que es de todos.
Recuerdo un Consejo Económico en el que tuve la oportunidad de denunciar esta forma de agresión a lo público a la concejala de turno, que era también del partido del gobierno actual, y que excusó ese comportamiento diciendo que era una forma de expresión.... ¡Vaya! yo lo veo más como una forma de vandalismo.No estaría de más que desde las concejalías pertinentes, que supongo son Educación y Juventud, hicieran una campaña, como esas que hacen tan bien elaboradas para fomentar la vivienda en compra o el Me gusta Rivas, para que se respete lo que es de todos, lo que es de los vecinos y vecinas y que con nuestros impuestos mantenemos.
Hay cosas de Rivas que, lo siento, no me gustan, porque amo Rivas. Y cuando voy con mi perro y veo esa suciedad en las paredes, en las entradas de los garajes, en los escaparates, Rivas me duele.
Las paredes limpias, los bancos limpios y los escaparates limpios, además de estéticos, son también elementos imprescindibles de una ciudad que se siente orgullosa de serlo.













